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martes, 30 de junio de 2009

¿EL PERIODISTA DISIDENTE o EL MONARQUICO DISIDENTE?

He recibido la ponencia, que cuelgo a continuación. Es del conocido periodista FERRAN SALES; trabaja, desde hace más de 25 años para EL PAÍS. Durante 15 años, fue corresponsal en la ribera Sur del Mediterráneo: Rabat, Argel y Jerusalén; fue enviado especial en numerosos países de Europa y América Latina. Es Premio Cirilo Rodríguez de Periodismo. Sales es también Profesor de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Autónoma de Barcelona; y miembro de la Junta del Institut de Drets Humans de Catalunya.

La ponencia fue leida en el Congreso de Periodistas y Académicos Hispano Marroquies, este Junio. Será leida, en el Curso sobre Reporterismo de la UNED y Reporteros sin Fronteras. Ha sido usada en cursos de periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universitat Ramón Llull, en 2008 y 2009, coinciendo con el centenario del nacimiento de Santiago Nadal.


EL DISIDENTE

Marzo de 1944. No hace aún cinco años que ha acabado la guerra civil española. El semanario Destino, portavoz y bandera de los sectores aperturistas de la sociedad catalana, publica en su primera página, un artículo titulado “Verona y Argel”. El texto, como si fuera una columna vertebral, recorre de norte a sur la portada del semanario, en el lugar más destacado de la publicación. Es imposible pasar por alto el texto. El articulo se puede leer incluso sin comprar la publicación, por que como es usual permanece colgado con pinzas en la vitrina de todos los kioscos.

La tesis del artículo es sencilla y contundente. En las ciudades de Verona, en Italia, y en Argel, la capital de Argelia, en la otra orilla del Mediterráneo, se acaban de consumar la celebración de juicios políticos, que han culminado con ejecuciones sumarias. En los dos procesos, Verona y Argel, se han cometido en opinión del articulista, las mismas iniquidades, las mismas irregularidades jurídicas, las mismas atrocidades procesales, entre las que se encuentra aplicar la retroactividad de las leyes. Es la maquinaria judicial ciega de los vencedores sobre los vencidos.

En Verona han sido juzgados y condenados a muerte los miembros del Gran Cosejo Fascista, el máximo órgano de gobierno de Italia, por que un año antes, en 1943 habían votado la destitución de Benito Musolini, como jefe del Estado. La votación no era más que una maniobra política, con la que intentaban sobrevivir ante el avance de las tropas norteamericanas que acaban de desembarcar en Sicilia. Los conjurados habían decidido devolver los poderes al rey Víctor Manuel III y acabar con el dirigente fascista, al que se le había conducido a la prisión de la isla Madalena. La operación de los conjurados había logrado ser desbaratada por las tropas del Fuher, que tras rescatar a Musolini, restablecerle en el poder, habían detenido a los golpistas, para acusarlos de alta traición y colaboración con el enemigo. Hitler había ordenado un juicio sumario, una sentencia inapelable y su fusilamiento. Las órdenes de Hitler se habían cumplido al pie de la letra, sin piedad y sin oír los ruegos y las imprecaciones del propio Musolini, que trataba de salvar a su yerno el Conde Cianno, el esposo de su queridísima hija Edda. Cinco de los diecinueve conjurados, fueron ejecutados sumariamente en el polígono de tiro de San Procolo, por la policía fascista de Verona. Poco importaban los principios generales del Derecho, o los Derechos Humanos ante las órdenes de un Fuher, que quería dar un escarmiento.

En Argel se habían utilizados los mismos procedimientos execrables para juzgar a los gobernantes y civiles que habían colaborado con el gobierno del general Petain, el régimen de Vichy. La maquinaria judicial puesta en marcha de manera sórdida e implacable por el general francés Charles Degaulle, el puntal francés de las fuerzas Aliadas, no había dudado en nada, ni siquiera en condenar a muerte al periodista y escritor Robert Brasillach, 35 años de edad, por haber defendido desde la prensa el régimen nazi de Vichy. El fusilamiento se había llevado a término a pesar de las protestas de numerosos intelectuales de izquierdas. La misma dureza, la misma arbitrariedad y las mismas irregularidades jurídicas se habían utilizado en otros procesos; el de Pierre Poucheau, el ex ministro del Interior, al que se le había detenido con un engaño. Esta misma maquinaria servia para juzgar y condenar a los civiles que habían colaborado con los alemanes. El maremoto jurídico acabó convirtiéndose en una purga. Las purgas. Terrible palabra.

Verona y Argel. El autor de este artículo es un joven periodista y abogado, que a penas ha cumplido los 35 años. Se llama Santiago Nadal, pertenece a una saga de periodistas, entre los que se encuentran sus hermanos Eugenio y Carlos. Es catalán. A simple vista se podría decir que Santiago Nadal es un hombre de derechas, no en vano, en 1936, tras huir de Barcelona y ponerse a salvo en la Italia fascista, se había unido en el norte de España a las tropas de Franco para luchar en los frentes del Pais Vasco. Luego al final de la guerra se le otorgaron a dedo diversas prebendas, entre las que se encontrba la dirección de los periódicos La Nueva Rioja y El Correo Español y Pueblo Vasco. En Barcelona se convirtió en Redactor jefe de la Sección Internacional de la Vanguardia y en comentarista también de internacional de la Revista Destino. Esto es a simple vista. Por que si se le observado con detenimiento y se consigue hablar con el, aunque sea a media voz, se podrá, descubrir que es un hombre liberal, un demócrata, constitucionalista, defensor de la monarquía borbónica. Su discurso rebosa criticas hacia el general Franco, a su totalitarismo, a sus métodos y sobre todo con respecto al comportamiento de los militares y los funcionarios del nuevo regimen; los vencedores. Santiago Nadal es en realidad un disidente del régimen franquista. ¿Se dan cuenta?. Un periodista disidente, en una profesión, en la que no existen críticas, por que los periodistas críticos se encuentran en las tumbas, en las cárceles o el exilio.

Cuando Santiago Nadal pide en el articulo el fin de los juicios sumarios de Verona y Argel, el establecimiento de la ley justa, el fin de la venganza, y de las iniquidades procesales, esta pensando y esta escribiendo sobre la iniquidad de su propio pais España y en la represión que se ejerce sin piedad y sin freno contra los que simpatizaron y lucharon por la Republica; los vencidos. Santiago Nadal no solo piensa y habla de Verona y Argel si no que piensa y habla de manera subterfugia de los republicanos, civiles o no, que a diario se fusilan en el Campo de la Bota , al pie de la playa en Barcelona, donde ahora se levanta una Ciudad Olímpica. En cualquier caso los censores, encargados de controlar lo que se publica en todo momento en España y que cumplieran su denigrante misión hasta 1968, no descubren en el escrito de Santiago Nadal nada que pueda ser sospechoso. No descubren huellas de ninguna crítica hacia el régimen franquista y creen encontrarse simplemente ante un artículo que habla simplemente de dos acontecimientos distantes del area de la política internacional; Verona y Argel. La miopía política de los censores, permite que el viernes 22 de marzo, la revista Destino salga a la calle. Su portada es un grito a favor de la libertad; “el basta ya”, a los gobernantes de Verona y Argel, pero también a los de España.

La maniobra intelectual, literaria y periodística de Santiago Nadal, es sin embargo descubierta, por el gobernador civil de la provincia, Antonio Correa Veglison, un militar que acabó siendo procesado por una estafa bancaria. Correa Veglison desentraña el enigma y se da cuenta de la carga de profundidad, que encierra el artículo. El gobernador da un puñetazo sobre la mesa: "A la cárcel". Correa Veglison ordena la detención de Santiago Nadal y es más se plantea trasladarlo al campo de concentración y de trabajos forzados de Nanclares de la Oca, en Avila, donde se encuentran encarcelados millares de militantes antifascistas. Provisonalmnete se ordena el ingreso de Santiago Ndal en la cárcel Modelo, donde se le corta el pelo al cero y se le convierte en huésped de una minuscula celda que debe compartir con otros dos reclusos; un militante anarquista de la CNT y un nacionalista catalán de Esquerra Republicana de Cataluña. La maquinaria administrativa y represora del franquismo ultima detalles para su destino final; Nanclares de la Oca.

El periodista Santiago Nadal, acaba de entrar en la historia del periodismo español, para convertirse en el primer periodista español encarcelado después de la Guerra Civil. Es el primer periodista disidente. 1944. La guerra civil española ha acabdo hace poco menos de cinco años. Recientemente una universidad valenciana ha colocado el articulo “Verona y Argel” en la lista de los 100 artículos mas importantes de la historia del periodismo español.

Podria acabar la historia aquí, pero aunque solo sea por curiosidad, quiero explicarles el desenlace de este episodio de la historia. Es un desenlace propio de una película del neorrealismo italiano o de las protagonizadas por Pepe Isbert. No quiero escamotearles el derecho a una sonrisa. La detención de Santiago Nadal dejo paralizada a la profesion periodistica que no supo como reaccionar. "Nadie hizo nada" se lamentaria años mas tarde Santiago Nadal. Hubo sin embargo una excepcion; el escritor Josep Pla, compñero de redaccion de Destino. Pla movilizó al alcalde de Barcelona, Miguel Mateu, quien con los apoyos de los monarquicos-tibios logró que Correa Veglison, reconsiderara su decisión. Santigao Nadal, fue liberado 15 días después de su detención, un viernes santo, aprovechando quizás un sorteo que se hacia con ocasion de la procesión del Viernes de Dolor con el que se decidia la libertad de algunos presos, con la sola obligación de sumarse al cortejo como penitente.En cualquier caso Santiago Nadal abandonó la carcel pocos días antes de la muerte de su hermano Eugenio- fulminado por un cancer- redactor Jefe de Destino.

Una acotación para la historia: Si se juntan todas las piezas de este puzzle historico se puede llegar a una conclusión clara; Santiago Nadal, no actuo solo. Fue la mano de una conjura, urdida por intelectuales democratas, que desde la redacción de Destino decidieron jugarse el todo por el todo y tratar de frenar los pies a la represión franquista. Nadal asumió en solitario la responsabilidad de su acto, jamas traicinó y denuncio a sus compañeros de conjura. Asumió su unica y verdadera profesión, la que ejercio hasta 1974, fecha de su muerte; la de periodista comprometido con la libertad y la democracia.

Fin de la historia.

Santiago Nadal se habia convertido en el primer periodista disidente con el franquismo, pero tambien el inventor de una pócima periodistica mágica; la de plantear sutilmente los problemas nacionales bajo el caparazon o la carcasa de un problema internacional. La formula se utilizó de manera abusiva durante la dictadura franquista y caló profundamente en la sociedad catalana, que proyecta sobre determinados temas de la politica internacional las frustraciones o aspiraciones nacionales. La mezcla esta servida.

sábado, 27 de diciembre de 2008

IGLESIA DE SANTA BARBARA EN MADRID. DOS OPORTUNIDADES PERDIDAS PARA ESPAÑA

La Iglesia de Santa Bárbara está en el centro de Madrid, al lado del Tribunal Supremo, del que es parroquia. Es la frontera entre el Madrid castizo, de los Austrias, y el Madrid terrateniente y funcionarial, del Siglo XIX. Fue la iglesia del Monasterio de la Visitación, más conocido como las Salesas Reales. Iglesia y convento fueron fundados, en 1748, por la reina Bárbara de Braganza, mujer de Fernando VI.

A fines del Siglo XIX, el Estado se incautó del Monasterio y lo destinó a Palacio de Justicia y sede del Tribunal Supremo, mientras que la iglesia siguió abierta al culto.

La neoclásica iglesia de Santa Bárbara es obra del arquitecto francés Carlier. Forma parte de los intentos de los reyes Borbones, Felipe V, y sus hijos Fernando VI y Carlos III, y sus arquitectos franceses e italianos, por adaptar la capital madrileña al neoclasicismo francés.

No quiero hablar de la iglesia; aunque su serena belleza neoclásica y su pequeño jardín, invitan a la calma y la meditación. Hablaré de sus sepulcros: dobles símbolos de una España que no pudo ser.

En el interior, están los sepulcros de Fernando VI y Bárbara de Braganza, realizados por Sabatini, otro de los arquitectos que intentaron modernizar el estilo hispánico y adaptarlo a la moda europea. También se encuentra el sepulcro del general Leopoldo O´Donnell, duque de Tetuán. Ambos simbolizan, en sus tumbas, oportunidades perdidas, para el conservadurismo reformista y liberalizador español.

1.- FERNANDO VI, REY ILUSTRADO. ENSAYO DE CONSERVADURISMO LIBERAL Y REFORMISTA

Fernando VI, esposo de Bárbara de Braganza, comenzó su reinado, inaugurando una política de reformas internas. El objetivo no era destruir la estructura tradicional del país; era adaptarlo y modernizarlo. Los protagonistas fueron el francófilo Marqués de la Ensenada y el anglófilo José de Carvajal.

1.1.- El Marqués de la Ensenada, intento de modernizar España

El Marqués de la Ensenada fue secretario de Hacienda, Marina e Indias. Intentó potenciar la modernización del país, desde el gobierno.

Intentó sustituir los impuestos tradicionales por un impuesto único: el catastro. Éste gravaba en proporción a la capacidad económica de cada contribuyente.

Creó un banco, estatal, para favorecer la transferencia internacional de fondos. Todas las operaciones en el extranjero quedaron en manos del Estado.

Impulsó y liberalizó el comercio americano. Sustituyó el sistema de monopolio, flotas y galeones, para que cualquier barco español, previa autorización, pudiera comerciar libremente con América.

1.2.- José de Carvajal, intento de apertura de España al exterior

José de Carvajal fue secretario de Estado. Reforzó la posición exterior de España, y contribuyó al florecimiento cultural, creando la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Reformó el ejército y aumentó la influencia española, durante las guerras de Sucesión Austríaca y de los Siete Años.

De Carvajal consiguió firmar un concordato con la Santa Sede y desarrolló una política de
acercamiento a Gran Bretaña y Portugal. Por ejemplo, llegó a acuerdos con Portugal, sobre el reparto de territorios americanos. España cedió a Portugal una zona, donde estaban parte de las reducciones jesuitas; esto supuso un largo enfrentamiento con los guaraníes, y una grave crisis en la Corte española, pues Ensenada era favorable a los jesuitas. Pero triunfó el sector “laicista” y fue destituido.

1.3.- Final del reinado y de un intento modernizador

En 1758, falleció la reina Dña. Bárbara; esto llevó al rey a la locura []. Se recluyó en palacio, hasta su muerte, al año de la de su esposa. Sus restos mortales descansan junto con los de su mujer en la iglesia de Santa Bárbara. Con Fernando VI, muere uno de los muchos intentos de hacer una política de Estado, a la vez respetuosa con la tradición, y con voluntad de reformar el país, adaptándolo a los nuevos tiempos europeos. Intento después seguido por su hermano y sucesor, Carlos III.

2.- EL GENERAL LEOPOLDO O’DONNELL, DUQUE DE TETUÁN, MILITAR CONSERVADOR Y LIBERAL

Leopoldo O'Donnell representa otro intento de modernización de España, desde posturas conservadoras. O’Donnell fue el clásico militar y político del Siglo XIX español. Fue Presidente del Consejo de Ministros, durante el reinado de Isabel II, en 1856 y de 1858 a 1863 y de 1865 a 1866.

2.1.- Actividad militar y primeras armas políticas

Leopoldo O’Donnell procedía de una familia de origen irlandés y tradición militar. Desarrolló la típica carrera militar, durante el reinado de Isabel II. Entró en la primera guerra carlista, como oficial en el bando isabelino, a pesar de que su familia era carlista. Fue ascendiendo, hasta mariscal, y en 1839 era Capitán General de Aragón, Valencia y Murcia, venciendo al terrible General Cabrera.

Acabó la guerra, en 1840, como teniente general y conde de Lucena (por su victoria frente a Cabrera). En la década de los cuarenta, fue sufriendo los vaivenes de la política: ocupaba cargos, cuando gobernaban los “moderados” (conservadores), y se exiliaba o intentaba insurrecciones, cuando gobernaban los “progresistas” (liberales radicales)

A partir de 1854, O’Donnell es uno de los grandes protagonistas de la política monárquica-militar-constitucional española. En ese año, se levanta contra el Gobierno “moderado”, en “la Vicalvarada”; Antonio Cánovas publica su “Manifiesto de Manzanares” y logra atraer a su bando a gran parte del ejército. Con el triunfo revolucionario, el General Espartero, nuevo Presidente del Consejo, nombra a O'Donnell ministro de la Guerra, importante departamento, pues de él depende el ejército.

2.2.- Protagonismo político: jefatura del Gobierno

Espartero cae en 1856 y Leopoldo O'Donnell forma gobierno. Crea la “Unión Liberal”, como vía intermedia, entre conservadores autoritarios (o “moderados”) y liberales radicales (o “progresistas”): apoya a las clases medias, defendiendo el laissez-faire económico (para desarrollar a la burguesía) y confiscando las tierras de la Iglesia Católica (para favorecer a los campesinos). Fue pronto destituido y siguieron dos años de reacción conservadora. Pero su primer gobierno había sentado las bases de su futura política.

El General O’Donnell vuelve al poder en 1858, desarrollando una activa política liberal conservadora, en la misma línea de los políticos franceses y británicos coetáneos: en el exterior, agresividad política y militar; en el interior, defensa de las instituciones (monarquía parlamentaria), y tolerancia frente a las otras posiciones políticas.

2.3.- Expansionismo, eficiencia, liberalismo económico, tolerancia

En 1858, el Gobierno de O’Donnell declara la guerra a Marruecos. Acabó con el Tratado de Tetuán, que reconoció las posiciones españolas en el norte de África. Por su victoria, O’Donnell fue nombrado duque de Tetuán. En 1862, envió a Sudamérica una expedición científica, escoltada por navíos de guerra.

En el interior, destaca la rápida expansión del ferrocarril y de las obras públicas, y su forma de gobernar, que permitía la existencia de partidos de oposición, incluso de los republicanos. O’Donnell gobernó hasta 1863, cuando las presiones de los “moderados” forzaron su dimisión.

En 1865, el Gobierno “moderado” cae, por su sangrienta represión de las protestas estudiantiles. O'Donnell, de nuevo, es Presidente del Consejo. Pero, en 1866, enfrentado con Isabel II, deja el poder.

2.4.- Balance de los gobiernos O’Donnell

Los gobiernos de O’Donnell se esforzaron por desarrollar la economía. Atrajeron la inversión extranjera, y mejoraron la red ferroviaria y las carreteras, aumentaron las obras públicas y se mejoró el aparato administrativo. Sus gobiernos consiguieron cierto desarrollo económico y alentaron la industrialización del País Vasco, Navarra y Cataluña.

La bonanza económica fue empleada para lanzarse a una política exterior más expansiva, ligada a la Francia de Napoleón III. Tropas españolas apoyaron a las francesas en Indochina y México. O’Donnell también intentó recuperar influencia en América: intervención en México, reincorporación de Santo Domingo o Guerra del Pacífico contra Perú y Chile, son intentos de recuperar la influencia española en las antiguas posesiones americanas. O’Donnell también intentó poner las bases para una expansión colonial en África, con su guerra contra Marruecos, que acabó reconociendo las posesiones españolas.

En política interior, los periodos de gobierno de O’Donnell se caracterizaron por una cierta apertura política. Permitió la actuación libre de los partidos de oposición, desde “progresistas”, hasta republicanos. Aunque fracasó en sus intentos de reincorporar a los “progresistas” al sistema político.

Exiliado en Biarritz, Leopoldo O’Donnell muere allí, en 1867. Está enterrado en la iglesia de Santa Bárbara.

3.- DOS MANERAS PARECIDAS DE MEJORAR LA POLÍTICA ESPAÑOLA

Fernando VI y Bárbara de Braganza. Baldomero O’Donnell. Dos maneras parecidas de entender la política española: monarquía y respeto a las instituciones; intervención exterior y no aislamiento; posiciones preeuropeas, inversión para la mejora del país y modernización económica; cierto liberalismo frente a las imposiciones de la Iglesia Católica; tolerancia.

En ambos casos, estos intentos de gobierno, a la vez conservadores y aperturistas, se saldaron con relativos fracasos. Esperemos que no sea el sino de España.

lunes, 22 de diciembre de 2008

SANTIAGO NADAL GAYA - VERONA Y ARGEL

Mi padre se llamaba Santiago Nadal Gaya. Era redactor-jefe de la Sección Internacional del periódico LA VANGUARDIA de Barcelona (España). Era monárquico liberal, y opositor a la dictadura del General Franco; era miembro del Consejo Privado de D. Juan de Borbón, aspirante a la corona, considerado el rey por sus partidarios, enfrentado a Franco; D. Juan era el padre de D. Juan Carlos, actual Rey de España.

Santiago Nadal defendió, desde LA VANGUARDIA y el semanario DESTINO, posiciones monárquicas y de centro, frente al autoritarismo del régimen franquista. Desde ambas publicaciones, defendió la postura de los aliados (especialmente el Reino Unido), frente al eje nazi-fascista. Después de la guerra, fue condecorado por los gobiernos británico (Victory Cross) y francés (Legión de Honor).

En 1944, Santiago Nadal escribió un artículo, llamado «Verona y Argel», que apareció en DESTINO. Denunciaba la violencia derivada de la política y es fácil atribuirle clave española: «¡Basta ya de depuraciones, de expedientes de «justicia estricta», de «limpieza», de tribunales políticos, de fusilamientos y de paseos legalizados!» clama el artículo. Fue encarcelado, por las claras alusiones contra la represión franquista, de ese artíuclo. Sólo la intervención de Josep Pla, el alcalde barcelonés Miguel Mateu y el ministro Carceller conseguirán que recupere la libertad.

Dice así.

VERONA Y ARGEL - Por Santiago Nadal

Proceso de Verona. Proceso de Argel. Justicia estricta, a rajatabla, según se dice. Y, sin embargo, de signo radicalmente contrario.

Unos hombres fueron fusilados por "traición" a un lado y otro, por "traición" al bando contrario. La ley, la supuesta ley se exige con un rigor tanto más implacable cuanto que en realidad, no existe. Se imponen actitudes heroicas y tajantes cuando el mundo está lleno de legítimas dudas y de espantosos terrores. Cuando son inextricables las situaciones dramáticas, las dudas íntimas de millones de conciencias honradas, brutales las imposiciones por un lado y por otro. Cuando la rueda de la fortuna sonríe hoy a unos y mañana a otros. Cuando la humanidad sabe menos que nunca lo que ha de hacer. Cuando todo esto sucumbe a instintos de venganza, al odio, la demagogia el miedo disfrazado de justo rigor, claman pidiendo justicia estricta, fusilamientos, depuraciones, sanciones, castigos, más dolores todavía sobre la desgraciada Humanidad en guerra.

Porque unos votaron dentro de unas leyes establecidas, lo que sus enemigos no querían. Porque otro tomó públicamente una actitud que, en uno u otro momento, bien pocos no han tomado en su patria creyendo con ello servirla. ¡Reos de muerte! ¡Reos de muerte!

Entre los horrores de una guerra causada por el odio y la incomprensión, los que podían evitarlo siguen sembrando mayores odios, incomprensiones cada vez más radicales. En una Europa de gobiernos surgidos al azar, al margen de espantosas catástrofes, cansados por el choque de potencia cósmica, he aquí que todos pretenden el legitimismo más estricto que el de los antiguos señores absolutos.

¡Traición al fascismo, resurgido por obra del extranjero y bien a precario! ¡Traición a la Tercera República que nadie sabe exactamente dónde para! No hay un estado de derecho casi en ninguna parte, y todos, sin embargo, pretenden recoger la más franca adhesión de todos. Y, si no: ¡pena de muerte! ¡Pena de muerte!

Bajo tanta "justicia", tanto "patriotismo", tanto "tribunal", no hay más, en realidad, que una verdad primordial: la sed de venganza, el odio, el despecho. Ya va siendo hora que todo esto se acabe si no se quiere que tristísimas noticias sucedan a las ya tristes que ahora van surgiendo.

La terrible, la inevitable palabra ha surgido ya: la guerra civil. Guerra Civil en el continente -oculta, tenebrosa y siniestra por ver la ocupación extranjera-: guerra civil late en las depuraciones de Argel. Mañana siempre la misma perspectiva. Si no se acaba todo esto, será Europa la que habrá acabado. O lo que es peor, habrá alcanzado la más repugnante de las etapas históricas: aquella en que junto a una civilización material avanzada dominará una implacable barbarie moral.

Está tardando en llegar la hora general de los grandes estadistas que hablen al mundo un verdadero lenguaje que la mayoría, sin duda, espera. Basta ya de depuraciones, de expedientes, de "justicia estricta", de "limpieza", de tribunales políticos, de fusilamientos y de "paseos tenebrosos".

Lo que la humanidad necesita es un periodo de verdadera justicia, de derecho, de irretroactividad de las penas, de "la buena fe se supone, mientras no se demuestre lo contrario", de "la aplicación de las penas, en caso de duda se hará en favor del reo", de paz, trabajo y reposo

¿Surgirá el grupo de estadistas que, en los países hoy en guerra, hable mi lenguaje llegada la paz? ¡Dios lo quiera, pero lo cierto es que, por ahora, por desgracia, no vemos ninguna todavía!

Proceso de Verona. Proceso de Argel. Tristes símbolos de una época. ¡Cómo deseamos un tiempo en que las gentes los califiquen con su verdadero nombre: farsas legales en que la pasión de la venganza se ha disfrazado con la toga de la Ley para ocultar los más primarios instintos del hombre airado!

REMBRANDT VAN RIJN

REMBRANDT VAN RIJN